Cómo defender a Eve

 

Te estás enamorando y no es de mí, 

estás dejando caer tus párpados al paso de su mirada.

Y yo ando esquivando mis ojos en el espejo

porque te buscan más allá y no sé cómo alcanzarte.

 

Estás empezando a aceptar lo que sientes,

ahora que me has disparado y te apoyas sobre mis restos.

Ya estaba muerta cuando la casa ardió

aunque tú hayas perdido el cadáver.

 

Aguanta el interrogatorio, no arrugues la frente

o darán con tu culpa que es de todos y de nadie.

No hay cadáver, mi amor, no hay cadáver.

 

Defiende tu inocencia porque el día del juicio será tarde,

habré muerto y mis huesos quemados arrollarán tus sentidos.

Esa imagen te atormentará cuando ya no esté;

Porque te habrás enamorado… y será de mí.

 

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