La Guerra Fría

 

Este dolor tiene un precio… el de la retirada.

Estaba atrincherada y aferrada a este fusil cargado

de besos de 8 mm rellenos de semillas;

pero ni tu pecho es fértil ni te he disparado.

 

Total, ¿para qué?

Para ver como se malgasta mi follaje

del futuro incandescente.

Para mancharte de carmín el traje

y que sospeche tu adolescente.

 

Va a ser que no.

Que una ya ha traído los deberes de casa,

las manos lavadas y el alma limpita.

 

Este dolor tiene un precio… te va a salir caro.

Quemaré cada esperanza que ahora me irrita

Y no habrá rincón donde se esconda tu descaro.

 

Que una ya se quiere y se sabe comprar rosas,

que no eran mariposas esas cosquillas que sentía.

Era un recuerdo abierto de una abierta melodía,

Era un reloj parado de la Guerra Fría.

 

 

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