Me vendiste la moto

 

Me vendiste la moto. Yo te compré.

Ahora la moto no anda. ¿Qué puedo hacer?

Volaba entre el tráfico y me hacía sentir pluma,

de 0 a infinito en 7 sg. Me llevaba a la Luna.

 

Licencia sin caso, venta sin compromiso.

Rodé y rodé sonriente hasta que me topé con este aviso:

“Prohibido conducir en paralelo”.

Justo ahora que solo respiro en tu pelo,

pierdo el control del vehículo y caigo al piso;

sin casco, sin compromiso.

 

Me vendiste la moto. Yo te la compré.

Ahora que me he estrellado. ¿Qué voy a hacer?

Traumatismo de la razón, hemorragia del alma;

la dueña de la herida se salva.

 

Masa encefálica vertida en el arcén,

rostro desfigurado y el llanto hasta los pies.

Soplo y bradicardia en corazón desmembrado,

trato de abrir los ojos y buscar tu mano.

 

Ya no estás aquí, ¿lo ves? Ahora recuerdo el aviso:

Sin casco, sin compromiso.

 

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